El acceso a la esfera superior del alma astrológicamente tiene que ver con salir de la esfera de Saturno. Saturno representa la autoridad externa, el límite, la figura del padre, el dios del tiempo y de la muerte. En teérminos más esenciales, Saturno es el planeta que fija el límite en el cual el código de la Matrix rige. Su esfera de influencia crea el espacio/tiempo ilusorio donde la consciencia humana parece dormir. Tarde o temprano el durmiente despierta tratando de salir de este constructo perceptual donde se encarcela la verdadera visión del Universo.
Para acceder a las esferas superiores debemos entrar a la esfera de Urano. Urano es el principio de lo transpersonal. Representa el loco del tarot, lo inesperado y subito del alma. Es el príncipe de la libertad humana y el principio de una viaje que expánde la consciencia del alma hacia los espacios extrasolares. El Alma consciente , comienza en Urano.
Para que la consciencia salga de la matrix saturnina y entre en complitud en Urano, tiene que atravesar una interfase perceptual. Esta membrana se llama Quirón, un pequeño asteroide que representa la herida fundamental que todo humano tiene en una encarnación específica. Quirón es es centauro que enseñaba a los terapeutas en la antigua Grecia a utilizar sus poderes de sanación. Ahí en la profundidad de un antiguo valle, el herido centauro ofrecia sus dones para que los hombres aprendieran a sanar y a servir a su prójimo. Quirón es la herida que no sana a menos que ayudes a otros a sanarla. Tu herida, finalmente, es tu talento y tu servicio.
Visto desde dentro de la Matrix Quirón se ve como una herida de la cual intento huir. Cada vez que la miro el dolor que me provoca me hace rechazar ese agujero del espacio. Cada vez que me acerco a la herida fundamental, rechazo, falta de reconocimiento, abandono, cualquiera ésta sea, nuestras entrañas se retuercen en el esfuerzo final de afrontarla. Huimos de nosotros mismos, nos distraemos. Evadimos su presencia con químicos, relaciones ficticias y falsos sueños redentores. La matrix como sistema ilusorio nos ayuda a la evasión. Nos presenta películas de fantasía donde el camino real del héroe no es más que la aventura ficcionada de alguna serie de moda. Nos identificamos con el héroe/heroína tanto tiempo dure la historia, para luego volver a la “ruta de la ruina”, la rutina del día a día en esta cárcel perceptual. En la dinámica del ocultamiento, el acto heroico o mítico de salir de la Matrix es expuesto por los medios de comunicación como una fantasía en películas de entretenimiento y de ciencia-ficción. Nuestra conciencia puede intuir en esas películas y en esos contenidos audiovisuales, una verdad que se siente en el inconsciente, pero que no se puede realizar bajo la esfera de Saturno. Banalizar, alejarme, sustituir, y fantasear con estos contenidos, son la misión de todas las películas y de todas las áreas de entretenimiento que no causan más que confundir el impulso primario mítico para transportarlo a una irrealidad y finalmente a una rendición.
Por otro lado, si queremos enfrentarla a través de algún ritual o proceso terapéutico, le herida fundamental parece tan insalvable, tan dolorosa que es mejor dejarla de lado, dar vuelta la página y seguir con la vida que nos da una falsa apariencia de estabilidad
Visto desde la esfera de Urano, la esfera del alma, Quirón no es más que un agujero de gusano, una puerta dimensional para salir de la Matrix. Quirón es la salida de la Matrix, la posibilidad real de explorar mis talentos qye se forjan en el espacio de las carencias fundamentales. Así mi abandono de niño se transforma en compañía y percepción de conexión. Mi rechazo, en inclusividad y mi falta de reconocimiento, en justipreciación de mis dones como únicos e irrepetibles.
Donde está la herida , está el agujero de gusano, la salida de la cárcel. Más allá de ese dolor , está el Amor.
Hoy estamos de suerte…el señor del cielo nos manda un regalo extraordinario:
Urano en Tauro. Urano con su rayo perforador se alínea con la constelación de Tauro, señor del gozo de lo terrenal, de la belleza venusina y de la materia al servicio de lo sensorial placentero, para ayudarnos a horadar desde la esfera externa a Saturno y abrir así el agujero de gusano, la salida. Energías extra saturninas que están perforando a través del agujero de Quirón la Matrix. Lo que desde dentro de la Matrix se ve como un inevitable y doloroso encuentro con nuestra herida primordial, desde fuera, es la apertura hacia el alma. Urano se alínea con las fuerzas de Tauro que justamente actúan en contraposición con la herida, para que entre el gozo del tránsito de la consciencia. Desde esta alineación, el gozo perfora Saturno a través de Quirón para que salgamos de esta estructura espacio temporal ilusoria.
Juan Pablo Uribe
Director Escuela BioGeometría

